Historia de Ace

Ace se ha convertido en un nombre de detergente en polvo de calidad muy conocido debido a sus fuertes raíces. Conoce la historia de Ace, cómo y cuándo comenzó.

Ace se ha convertido en un nombre de detergente en polvo de calidad muy conocido debido a sus fuertes raíces. Conoce la historia de Ace, cómo y cuándo comenzó.

Procter & Gamble entra a Cuba en 1931, operando a través de la empresa Sabates S.A., fabricante y vendedor de productor de P&G, incluido ACE. Originalmente usaba los gráficos del detergente Duz y luego cambió al logo redondo de Tide y al eslogan “Ace hace de todo”, el cual era originalmente de la marca Duz.
En 1947 John Bogart, piloto excombatiente de la II Guerra Mundial y quien se había casado con la hija de la vicepresidenta de Procter & Gamble observó al llegar a Venezuela que todas las amas de casa aún lavaban ropa con jabón azul de panela. Por tanto, se le ocurrió importar Tide. Por sus vínculos con P&G, se le ofreció algo mejor, que consistía en traer Ace en polvo, un producto que el grupo fabricaba en Baltimore para exportarlo a Cuba.
En 1950 Procter & Gamble entra a México a través de la adquisición de Mexican Oil and Grease Company y lanzó su primera marca: Canario Oil. Inmediatamente comienzan a importar ACE y dado el gran éxito del producto se decide construir la primera planta de producción en Vallejo en 1952. De esta forma entran las marcas de detergente de P&G a México: Ariel y Ace.
En este mismo año, además de abrir la primera planta en Venezuela, Ace detergente se convirtió en el producto insignia de la empresa. Comenzó a incorporar innovaciones en su fórmula. La primera fue introducir granitos azules, elaborados sobre la base de azulillo, ingrediente utilizado para blanquear.

Historia de Ace

A principios de los 60, comenzaron a introducir regalos dentro de las cajas. Era el inicio de Ace y buenos tiempos para los consumidores. Lo primero que obsequiaron fueron objetos de quincalla, pero luego entregaron cubiertos, vajillas de plástico y, por último, de porcelana japonesa. Lo que le permitió a Ace en polvo retomar el liderazgo del mercado, que a finales de los cincuenta había sido afectado por la competencia. Esto dio origen al chiste popular “Te sacaste la licencia de conducir en una caja de ACE”.
Casi al inicio de los años 70, incorporó el poder biológico de las enzimas y con ellas, comenzó a enfocarse en la blancura de la ropa. A finales de esa década, se introdujeron los blanqueadores ópticos. El limón desintegrado fue incorporado a la ropa durante los años 80 y se debió a que muchas amas de casa manifestaron que lavaban la ropa con este fruto para remover la suciedad. A partir de 1990, incluyeron el azul activo, el “saca-grasa” y el poder “super-activado”.
En 1997, con motivo del 50 aniversario, la famosa caja roja fue renovada por una caja anaranjada fosforescente para darle un aire más moderno al producto. Entre 1983 y 1997, se extendió a otros países de la región como Perú, Chile y Brasil.
En México Ace en polvo siempre existió en su presentación en bolsa y durante los años 90 fue la marca líder en el mercado nacional. Se hizo muy famoso por el reto de la blancura de Diego Schoening, en el cual, esta celebridad mexicana iba tocando las puertas de las consumidoras retándolas a probar la blancura de Ace.
Más recientemente la marca se ha hecho famosa con sus telenovelas de Villa Blanca, innovando la forma de hacer publicidad y llevando los dramas del percudido a un formato de telenovela para comunicar el beneficio del producto, llegando a tener inclusive a la celebridad mejor pagada de Hollywood en sus comerciales: Sofía Vergara.
En la actualidad, gracias a la la larga historia de Ace es una marca muy querida, siendo “Blancos más Blancos, Ace lo hace” el eslogan más recordado por la consumidora latinoamericana.